EL 10 DE ABRIL: 3ª ETAPA, DE PALAS A MELIDE


Tras salir de Palas de Rei por el Campo dos Romeiros , y tener que atravesar la carretera por tres veces, nos encontraremos con la escultura de unos peregrinos bailando firmada por J. Novo. Cruzaremos el río Roxán, atravesaremos una zona de eucaliptos y robles y llegaremos en una zona dominada por una antigua devoción a San Xulián. La leyenda recogida por Jacobo de Vorágine dice que Julián, un noble soldado, da muerte por error a sus padres. Para purgar su pecado se establece como hospitalero con su esposa Adela, hasta que recibe la visita de un ángel comunicándole el perdón divino.
La iglesia de San Xulián do Camiño, románica del siglo XII, atestigua la devoción ancestral. Al sur de la ruta se encuentran Los Pazos de Ulloa de la novela de Emi
lia Pardo Bazán y el magnífico castillo de Pambre, de propiedad privada, que a la muerte de su propietario fue donado a una orden religiosa de Vigo, los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres , pero al no tener dinero para mantenerlo, está en negociaciones con la administración para buscar una salida beneficiosa para las dos partes.
Prosiguiendo el camino, atravesaremos por una pista hasta A Pallota, y cruzaremos el río Pambre en Outeiro da Ponte.
Al llegar a Pontecampaña, ascenderemos hasta Casanova (km 60) , donde se encuentra el albergue de peregrinos y bajaremos hasta el río Villar, para llegar hasta Porto de Bois, donde tuvo lugar una cruenta batalla entre Enrique de Trastamara y el conde de Lemos, Fernán Ruiz de Castro, fial al monarca legítimo don Pedro I el Crual. La suerte se inclinó de parte de los Trastamara, partidarios del hermanastro del rey.
Tras Porto de Bois se llega a Coto donde se deja la provincia de Lugo y se entra en A Coruña por Cornixa y Leboreiro cuyo nombre es debido a la cantidad de liebres que había. La ciudad medieval es famosa por su camino enlosado, sus casas antiguas, su crucero y por la Iglesia de Santa María, del siglo XIII.
También son conocidos sus famosos cabeceiros, canastos como hórreos para guardar el maíz
En la vecina Disicabo, el camino cruza el río Seco por el pequeño puente romano de la Magdalena.
Para llegar a Furelos hay que cruzar por uno de los tramos más bonitos del camino, llegando hasta la magnífica ponte velha, puente
medieval de cuatro ojos del siglo XII, reformado en el XVIII. El caserío también conserva cierto aire medieval, con su iglesia de San Juan que tenía un hospital anejo
En Melide se unen la ruta de la costa y los peregrinos que se habían desplazado desde León para ver las reliquias de San Salvador de Oviedo
La ciudad de Melide , repoblada por Alfonxo IX, fue cercada por unas murallas de las que nada resta.
En esta ciudad se encuentra un crucero que, en opinión de Castelao, sería el más antiguo de Galicia (s.XIV), cerca de la capilla de San Roque
Hay que recordar que Melide está considerada como el centro geográfico de Galicia
